Achicá tu combo: la comida rápida reduce el tamaño del pene

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Updated: diciembre 6, 2018

Estudio científico reveló también que un químico utilizado en ciertas sartenes y envoltorios de alimentos congelados afecta el crecimiento del miembro viril.

El estudio de la revista Clinical Endocrinology and Metabolism confirma que los miembros masculinos se reducen hasta 1.25 cm. si es que los padres se exponen a niveles de químicos presentes en sartenes antiadherentes y en los envases de comida rápida mientras el bebé se encuentra en el útero materno.

Los científicos encontraron que los miembros masculinos pueden reducirse hasta la mitad de una pulgada, es decir 1,25 centímetros.

Se cree que los productos de perfluorocarbonos (PFC), interfieren en las hormonas masculinas y por lo mismo pueden desarrollar penes más pequeños que los que no han sido expuestos a estos químicos.

Este estudio encontró que los otros hombres que no eran expuestos a estos contaminantes tenían un miembro 12% más grande.

Pero esto no sólo puede suceder cuando el hombre se encuentra en el útero materno, sino que esto también puede ocurrir durante la adolescencia, cuando se está en pleno proceso de crecimiento.

Estos químicos, que también se encuentran en la ropa impermeable y en los empaques a prueba de grasa para los alimentos, entran en el torrente sanguíneo y reducen los niveles de testosterona.

Los científicos también descubrieron que los hombres jóvenes que crecieron en un área contaminada con PFC tienen penes hasta 6,3% más delgados que los hombres sanos. El hallazgo se dio luego de medir los penes de 383 hombres con una edad promedio de 18 años.

En esta zona cercana a Venecia se encuentra una de las cuatro áreas del mundo con mayores niveles de contaminación por PFC, el cual solía usarse en el recubrimiento de teflón que se eliminó en 2013.

Cómo actúa

Los PFCs se unen a los receptores de testosterona que reducen los niveles de la hormona sexual masculina que utiliza el cuerpo. Como resultado, los hombres crecen con penes más pequeños y con espermatozoides menos saludables, osea menos fértiles.

“El primer informe sobre la contaminación del agua por PFC se remonta a 1977, la magnitud del problema es alarmante”, dijeron los investigadores, dirigidos por Andrea Di Nisio. “Afecta a toda una generación de individuos jóvenes, a partir de 1978”.

Estos químicos vienen en cientos de formas y se usan para hacer una amplia gama de productos cotidianos para procurar durabilidad de estos artículos.

Estos se encuentran en envases de comida rápida, platos de papel, alfombras resistentes a las manchas, líquido limpiador de parabrisas, espuma contra incendios y ropa impermeable.

También se hallan en algunos pegamentos, cosméticos, medicamentos, productos electrónicos, productos de limpieza, pulimentos y ceras, insecticidas y pinturas.

Aunque ya era conocido que causan efectos tóxicos o son potencialmente cancerígenos, esta clase de estudios son apenas un acercamiento y no tienen referencias definitivas.

A saber

Estos estudios han relacionado la sustancia química con la menopausia temprana, bajo peso al nacer, menor fertilidad, problemas de tiroides, colesterol alto, cáncer de vejiga y una función disminuida del sistema inmunológico.

Dichos químicos ingresan al cuerpo gracias a los alimentos y el agua o por ser inhalados del medio ambiente y ser absorbidos por los intestinos. De ahí pasan directamente al torrente sanguíneo y pueden ser transmitidos al feto, al ser consumidos por las madres o bien por los adolescentes que se encuentran sufriendo cambios hormonales.

En algunos hombres, la exposición al PFC mientras están en el útero materno puede traer como resultado el incrementar los niveles de hormonas femeninas en la edad adulta y así desarrollar penes más pequeños.